Creer es crear, entonces ¿en qué creemos?
Seguramente has escuchado hablar de la Ley de Atracción, una de las leyes universales que hoy se considera una creencia pseudocientífica que indica que los pensamientos (conscientes e inconscientes) influyen sobre las vidas de las personas, argumentando que son unidades energéticas que devolverán a la persona una cantidad de energía similar a la emitida.
Dicho en otras palabras, nuestros pensamientos también son el origen de nuestra realidad, a través de ellos comenzamos a manifestar.
Estos pensamientos son generados por los mensajes que nos fueron transmitiendo a lo largo de nuestra vida, y también por nuestra propia experiencia. El juicio y la calificación marcara la calidad del pensamiento.
La desprogramación de eso que nos limita será de suma importancia, si entendemos previamente porque están allí.
¿Qué mensaje de dolor o conflicto no resuelto quedo anclado y hoy lo llevo en mis creencias y forma de ver la vida?
¿En qué creo y en que no?
¿Creo en mi poder de cambiar aquello que no quiero para mí?
¿en dónde o en quien está el poder de transformar? ¿en mi o en los demás?
Todas estas preguntas son indicadores que nos mostraran hacia donde estamos llevando el poder de la creación con nuestros pensamientos, ¿Y tú en qué crees?

