Ser feliz con lo que tengo, mientras me encamino hacia lo que quiero. ¿Acaso esa no es la verdadera abundancia?


Los seres humanos tenemos una excelente cualidad como seres racionales que somos que es ponernos un objetivo o una meta y trabajar para alcanzarla, pero la pregunta es: ¿qué pasa durante el proceso? ¿Disfrutamos del proceso o solo queremos llegar al resultado final?

Da la impresión que los procesos nos incomodan, que quisiéramos que sucedan rápido o por arte de magia estar en la recta final. ¿Y que si no suceden de la manera que nos imaginamos? Ese es el momento en donde la mente se dispara y comienzan esas charlas internas de auto-boicot, en donde nos corremos del objetivo y comenzamos con una guerra interna que nos lleva a desmotivarnos y a creer que estamos en el lugar y el momento incorrecto.

Y la palabra que viene a mi mente es PACIENCIA. ¿Sos paciente con vos mism@ y con tus procesos?

Tal vez si aceptáramos que todo lleva tiempo y que disfrutar de cada etapa es parte del objetivo final. Si pudiéramos ver que la verdadera abundancia en la vida es disfrutar de todo aquello que nos llega entendiendo que todo es pasajero. Tal vez si fuéramos lo suficientemente agradecidos podríamos disfrutar y permitirnos vivir plenamente también con aquello que no deseábamos porque en la vida todo ES como tiene que SER y como elegimos consciente o inconscientemente que sea.

Y porque en este juego que es la vida, disfrutar de lo que tenemos y caminar hacia lo que queremos sin dudas nos abre a la posibilidad de que el camino sea más liviano, más pleno, más abundante y con menos sufrimiento.

Y si esto lo trasladamos a tu actividad laboral, ¿Cómo te sentís?

Muchas veces aquello de lo que trabajamos no nos gusta, o no nos sentimos plenos. Vamos a trabajar en modo automático, esperando que se haga la hora para irnos, nos genera enojo y pasamos mucho tiempo atrapados en la queja, sin darnos cuenta que de nosotros depende el cambio y que ese estado nos impide avanzar.

Si estás en un trabajo que no te gusta y solo te conecta el sustento económico, te invito a que te preguntes ¿QUE ES LO QUE ME GUSTARÍA HACER? Si ya conoces la respuesta, agradece ese trabajo que tenes hoy, apoyándote de todo lo positivo y mirando ese camino al que queres ir, con convicción y seguridad. Sin dudas, tarde o temprano, te vas a encontrar en ese lugar hacia donde te lleva tu propósito y tu corazón.

Y si no conoces la respuesta, seguí preguntando y permitiendo que se abra ese campo de infinitas posibilidades, y te aseguro que en algún momento las respuestas llegan. Está comprobado que cuando repetimos “No puedo” “No se que hacer” “Nada me gusta” estamos cerrándonos por completo porque el NO está definiendo la situación y ya es una respuesta. Cuanto más expansivo es preguntar “¿Cuál es el mejor camino para mí?” “¿Como puedo mejorar esta situación?” “¿Que es aquello que me motiva?”

Sea cual sea el lugar en el que te encontras hoy, permitite conectar con el disfrute, el placer y la aceptación. Todo es impermanente en esta vida, estamos en continuo cambio así que ¿Por qué aferrarte a lo que no te gusta, en vez de conectar con lo que te hace feliz? ¿Por qué mirar todo lo que te falta, en vez de mirar todo lo logrado?

No te olvides de ser feliz con lo que tenes, mientras te encaminas hacia lo que queres. La vida es HOY y pasa muy rápido.